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sábado, septiembre 02, 2006

CATEGORIA: CODA

Se acabó lo que se daba. Este es el último post que escribiré en el blog (aunque siempre podría aplicar aquello de “nunca digas de este agua no beberé…ni este cura no es mi padre…ni esta p…”, bueno, mejor ya no sigo). El caso es que el descanso vacacional trae nuevas y, casi siempre, más acertadas perspectivas sobre las cosas, y creo que este blog ya ha cumplido su objetivo (para mí, quiero decir).

Además, ya había llegado a tener alguna vez esa sensación, en alguno de los conciertos que iba a relatar más tarde en el blog, de estar más pendiente de lo que iba a contar y qué adjetivos iba a usar, que de simplemente disfrutar del momento (“la maldición del escritor”). Esa intelectualización de la experiencia directa es, sin ninguna duda, uno de los callejones más estúpidos a los que uno puede conducir su psique. Es como ver hermosos paisajes pensando sólo en el encuadre de la foto. Es como confundir el mapa con el territorio, o comerse el menú en lugar de la comida. Después de haber leído docenas de libros de zen y taoismo, no habría aprendido absolutamente nada si me dejara caer en esa trampa a las primeras de cambio. Así que prefiero cambiar el blog (clausurándolo) antes que cambiar yo (meditando durante años y consiguiendo estar “presente” en el presente) :-)

Se me quedan en el tintero muchas entradas que tenía en la cabeza. Quería hablar: de iPop, el programa musical de La 2 (que dure muchos años); de mi gran descubrimiento acerca de que los discos que más me gustan no tienen canciones con letras de amor o son mínimas, mientras que los que les gustan a (casi) todas las chicas tienen mayoría de canciones de amor, y que eso crea el “musical divide”, la “brecha musical”, entre ambos, de la que no era consciente hasta ahora; quería hablar también de la Wilber-5, que me he empapado este verano con los resumenes en inglés de Shambala, la nueva fase en el pensamiento del filósofo Ken Wilber que definitivamente descubre las limitaciones de la “filosofía perenne” (pensamiento pre-moderno) así como de la ciencia (pensamiento moderno y post-moderno), y al mismo tiempo recoge sus grandes hallazgos y los junta en un marco conceptual consistente y convincente, que es el AQAL enriquecido con la “post-metafísica integral” y el “pluralismo metodológico integral” – personalmente, este nuevo modelo ya cubre el 90% de mis dudas e intuiciones anteriores, así que va por un muy buen camino (en cualquier caso, quería revisar mis entradas anteriores sobre religión y “filosofía perenne” que sin ser del todo desacertadas, están planteadas desde una perspectiva de comprensión más pobre). Bueno, pues de todo esto iba a hablar, pero ahora ya no, y la verdad es que no tengo ningún remordimiento, jeje. El tiempo es un recurso escaso, y las horas que dedicaba al blog las dedicaré a otras cosas más gratificantes (espero).

Hasta luego.

P.D: Si por una remota casualidad alguien ha seguido mi blog y si por aun una más remota casualidad le ha producido una impresión emocional o intelectuamente más elevada que la indiferencia, aunque sólo sea un poquito, no estaría mal que me pusiera un comentario a este post postrero. Me haría ilusión, sic.

lunes, julio 17, 2006

CRÓNICA: Ocio Madrid

DESCRIPCIÓN: Summercase 2006, 15-15 Julio, Boadilla del Monte

Algunas pinceladas sobre este evento:

Organización. La verdad es que ha dejado mucho que desear, se imponen cambios y mejoras necesarias para el año que viene. Empezando por el recinto que era simplemente una explanada de piedras y polvo y que estaba a desmano, mal comunicado y bastante lejos de Madrid. La vuelta por la noche era un infierno, a mí me costó ni más ni menos que 2 horas y media regresar el viernes a casa, y eso que encontré un taxi salvador en Aluche después de que nos dejaran tirados en la nada de Colonia Jardín. Por otra parte, en el recinto los escenarios estaban demasiado cerca y se mezclaba el sonido de unos con otros (hacen falta más metros cuadrados). La peor parte se la llevaron las dos carpas, donde algunas veces el sonido era desastroso. El pobre Rufus Wainwright, solo con su guitarra o su piano, tuvo que hacerlo lo mejor que pudo sobreponiéndose al estruendo que llegaba de los otros escenarios. En este aspecto, el MetroRock estuvo muchísimo mejor, y eché enormemente de menos su césped.

Menú degustación. Porque eso es precisamente un festival de este tipo: la oportunidad de picar de aquí y de allá y ver en directo a un montón de bandas, aunque algunas sólo sea durante unos minutos. Yo ví a 9 grupos el viernes y a 11 el sábado, aunque solo asistí a 3 ó 4 conciertos íntegros cada uno de los días. Si el cartel es la carta del menú, entonces mi elección del viernes fue: The Divine Comedy, Starsailor, Rufus Wainwright, New Order, Hope of the States, Primal Scream, Keane, Razorlight y The Chemical Brothers. Y la del día siguiente: Clovis, Dirty Pretty Things, Twilight Singers, Adam Green, Belle and Sebastian, Midlake, Super Furry Animals, Sigur Ros, Daft Punk, Massive Attack y Maximo Park (en negrita los platos principales). El enfoque de un festival es muy distinto al de un concierto único en una sala, tanto en la forma de tocar de las bandas (quizá más relajada) como en la actitud del público (que viene y se va y puede venderse al mejor postor). Son curiosas las situaciones que tienen lugar, “tengo 20 minutos de descanso, voy a ver a Super Furry a ver qué tal”, “estoy cansado, voy a ir a sentarme a la moqueta de una carpa y comerme un bocadillo oyendo a Midlake”.

Grandes momentos del Summercase 2006. VIERNES. La elegancia de dandy y el buen humor de Neil Hannon de The Divine Comedy (sobre todo para fans, yo sólo le vi un ratito). La intensidad lírica Rufus Wainwright atacando al piano “The art teacher” y “Halleyulah” (de Leonard Cohen, pasada por John Cale y Jeff Buckley), dejó muestras de ser todo un crack. El contagioso baile masivo del público con Happy Mondays (este me lo perdí y me lo contaron después). Las grandes canciones clásicas de New Order (para nostálgicos) – por cierto, momento curioso ése en el que la música de ambos grupos de Factory Records se mezclaba en el aire 20 años después de los años de Madchester. El sonido incendiario y salvaje de Primal Scream, sobre todo en los temas del XTRMTR (aunque las canciones más stonianas fueron muy celebradas). La rave multitudinaria en la carpa S con The Chemical Brothers haciendo de DJs (aunque yo no aguanté mucho, creo que la cosa mejora si vas colocado). Las reminiscencias a Thin Lizzy en la voz y la estampa del líder de Razorlight. SÁBADO. El rock indie de Fino Oyonarte y los recuerdos entrañables sobre Los Enemigos (mi banda favorita de todos los tiempos) que me venían a la cabeza al verle, aunque ahora está muy bien acompañado por la atractiva Cristina Plaza. El guitarreo deslabazado y eficaz de Dirty Pretty Things, que se han llevado lo mejor de The Libertines. La actuación descacharrante y fuera de control del enormemente sonriente Adam Green (¿qué había tomado?). El magnífico concierto de Belle and Sebastian (para mí los mejores del festival), con la banda disfrutando tanto como el público y un Stuart Murdoch completamente desatado, moviendo la cadera como un loco y bajándose a sentir el contacto físico con sus seguidores; las canciones del último disco funcionaron a la perfección. ¿quién iba a decir que Belle and Sebastián darían un giro a lo Scissor Sisters sin perder ni un ápice su identidad? El final apoteósico y electrónico de Super Furry Animals, con un video político (“Todos los gobiernos son mentirosos y asesinos”) y el guitarra tocando con un casco de los Power Rangers. El original y estéticamente espectacular comienzo de Sigur Ros tras un lona, con su música intensa y marciana y las sombras del líder atacando la guitarra eléctrica con su arco. El set de los Daft Punk, visualmente lo más impactante de todo el festival, con sus monos y cascos robóticos, subidos en lo alto de una pirámide y sincronizando su música con vistosos y futuristas juegos de luces - grandioso. Finalmente, Massive Attack reviviendo “Unfinished Sympathy” (que yo ya oí desde la lejanía, adelantando mi regreso a casa para evitar el desastre de la noche anterior).

Cosas que no pudieron ser. a) Ver tocar a muchas bandas “menores” prometedoras, como The Concretes, Director, The Spinto Band, Cut Copy, Two Gallants o My latest novel. Aunque, evidentemente, no hay tiempo para todo, y además, todas actuaban en las carpas, donde el sonido no era el mejor posible. b) Ligoteo. Una temperatura perfecta, un ambiente festivo y montón de chicas guapísimas a las que les gustaba la misma música que a mí. Miradas y sonrisas. Un montón de oportunidades perdidas. Y van…c) Hablar por teléfono. Los SMS se manifestaron como el gran descubrimiento para quedar y mantenerse en contacto con el grupo. “A las 11:45 en el punto 6”, “Estoy en Clovis, nos vemos para Adam Green”. d) La lluvia. Me hubiera encantando haber vivido una especie de Woodstock, iba preparado con mi chubasquero en la mochila. Aunque tampoco estuvo mal así en seco.

Mini-barómetro personal. Suben: Belle and Sebastián, Rufus Wainwright, Daft Punk, Dirty Pretty Things. Se mantienen (bien): Sigur Ros, Primal Scream, Adam Green. Bajan: Keane (cada vez me parecen más un bluff).

Valoración final. A pesar de las inconveniencias del recinto, los defectos de la organización, el precio, el desgaste físico y de tímpanos, y la falta de horas de sueño creo que la cosa ha merecido mucho la pena. Al principio me dolían los 100 euros, pero si una vez los llegué a pagar por un menú degustación de 2 horas en “Viridiana”, el restaurante de Abraham García, ¿por qué no voy a hacerlo por un evento de 2 días con algunas de las mejores bandas de rock de los últimos años? Por otro lado, la desconexión de la rutina diaria y de la vida habitual de Madrid ha sido total, un poco como haber ido a Benicasim pero durmiendo en casa.

Galería de fotos (hechas desde el móvil):

Rufus Wainwright


Belle and Sebastian



Sigur Ros

domingo, julio 09, 2006

CATEGORÍA: Ocio Madrid

DESCRIPCIÓN: Artépolis

Sala multiuso de Lavapiés (C/Olivar 13) donde se pueden ver exposiciones de arte, actuaciones de cuentacuentos y música en directo, asistir a funciones de teatro alternativo y por supuesto, tomar una copa. Todo en estilo auténticamente underground, alejado de la frialdad y la modernez de algunas salas de diseño que últimamente han aparecido en Madrid. Merece la pena pasarse por allí. Para más infomación, visitar su web.

REFLEXIÓN: Religión (4)

[Nota: Continuación de post anteriores sobre el mismo tema]

Después de todo lo dicho, alguien podría hacerme una pregunta: “Pero bueno, aparte de toda esa historia de la filosofía perenne, ¿tú de religión eres?” Y mi respuesta sería: pues soy católico, porque así fue bautizado y educado.

Aprecio muchos de los valores que recibí en la educación cristiana, y creo que han sido positivos en mi vida - otros no tanto (p.e. la visión de la sexualidad, la culpa o el pecado). No veo ningún razón para “darme de baja” de la religión católica y adoptar formalmente otra religión, dado que sólo estaría cambiando el envoltorio, los aspectos más superficiales, cuando en el fondo, hay una espiritualidad única y común que subyace a la mayoría de las religiones (y, a estas alturas, seguro que no tengo que decir cuál es :-) )

Debido a eso mismo, no soy practicante. Es más, aunque soy católico, me gustan mucho elementos de otras religiones, en particular, del budismo zen, el hinduismo vedanta y la filosofía taoísta. Probablemente, un teólogo cristiano me diría que eso es sincretismo o “religión a la carta”. Pero, hablando precisamente de cartas y de menús, hay un ejemplo fantástico que demuestra que esto no es así. Lo he cogido de un libro de Alan Watts. Él lo menciona sólo de pasada y yo lo he desarrollado más, porque tiene unas posibilidades enormes de ilustración. No lo he visto usar a nadie en ningún otro sitio, así que puede ser una de las pocas ideas originales de este blog. ¡Vamos allá!

Pues bien, las religiones son como los tipos de cocina. Por ejemplo, la religión católica vendría a ser como la cocina italiana (macarrones, lasaña, spaghetti, pizza, carpaccio), con millones de seguidores en todo el mundo. El Islam sería la cocina árabe (cous-cous, fallafel, dátiles) y el budismo zen la cocina japonesa (arroz, sushi, tamari). En realidad, los detalles de los platos son irrelevantes, la idea es que hay muchas maneras distintas de cocinar, adaptadas a la cultura y a los gustos. Pero todos los hombres tenemos estómago e intestino, un proceso digestivo, y una bioquímica de hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas. Esa parte común es la filosofía perenne. Y, para saciar tu hambre, ¿qué hay de malo en tomar en ocasiones comida japonesa, china o hindú? Es perfectamente razonable que te puedan gustar todas y, de hecho, cuando más cocinas conoces y pruebas, más aumentas tu sentido del gusto, tu apertura y tu capacidad de apreciar nuevos sabores. Y, si la cocina es equilibrada, tendrás un balance de hidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, que hará estar tu cuerpo en el estado óptimo de bienestar. La filosofía perenne viene a ser como la teoría de la nutrición del alma.


Así que esta es una forma clara e iluminadora de ver el asunto: cocina y religión. Y si uno le da un poco más de vueltas y estira la comparación, ¡no deja de encontrarse paralelismos sorprendentes!:

- Si las religiones son los tipos de cocina y la filosofía perenne es la bioquímica de la nutrición, entonces, ¿qué sería el ateísmo? Bien. Vayamos por partes. Revisemos la definición de ateo, “el que no cree en Dios, o niega a Dios”. Entonces, dado que hay muchas ideas de Dios (casi tantas como religiones), habría que especificar más y poner un calificativo añadido, deberíamos hablar de “ateo cristiano”, “ateo judío” o “ateo musulmán” como aquel que niega el concepto de Dios particular existente en cada una de estas religiones. Pero bueno, vayamos aún mas allá, esas son precisamente las tres religiones que asumen un modelo “teísta” del mundo (Dios como tercera persona ajena a él) así que podríamos pensar que el ateo sería el que niega a cualquier Dios de ese tipo. Sin embargo, también tenemos, en el hinduismo, el modelo “dramático” del mundo (cada uno de nosotros somos Dios actuando); en el taoísmo, el modelo “orgánico” (el mundo como un gran organismo auto-contenido) y, en el budismo, el concepto del “vacío”. Por tanto, aquí la definición de ateo se empieza a liar un poco y, para mantener su postura, un ateo debería negar cualquier aspecto espiritual o trascendente en el ser humano y el mundo, independiente de que se le llame Dios, Ente Superior, Espíritu, Universo o Vacío. Todo esto conduce, volviendo a nuestra comparación culinaria original, a que el ateo sería, no aquél que reniega de un tipo de cocina en especial, sino aquél que niega el propio hambre y la necesidad del ser humano de nutrirse. (Aquí, un ateo podría argumentar que él es perfectamente capaz de vivir sin una dimensión espiritual, pero no sin comer. Es cierto, aunque supongo que está sobreviviendo a base de “alimentos sustitutorios”).

- La cocina de cada región ha sido marcada por elementos culturales, sociales y económicos (p.e. las materias primas que resultaban más abundantes y baratas) - en definitiva aspectos y circunstancias puramente humanos. No es difícil darse cuenta de que ha pasado lo mismo con las religiones, que se han configurado de acuerdo a esos mismos aspectos (p.e. el papel discriminatorio a la mujer en casi todas, la visión de Dios como Rey y de los hombres como súbditos o vasallos, el desprecio al cuerpo y la sexualidad, etc.).

- Se podría decir que, de alguna forma, en la cocina también existe el fundamentalismo, y que a menudo se buscan más las diferencias que las similitudes. “La comida de mi abuela es la mejor”, “La dieta mediterránea es superior a las demás”, “La pasta tiene que estar 'al dente'”...

- Igual que, a pesar de existir unas reglas básicas comunes de alimentación, en última instancia para saber lo que a uno le sienta bien o mal debe escuchar a su cuerpo, de la misma forma existen en espiritualidad una variedad de prácticas cuyo objetivo es la transformación del individuo (meditación, oración, psicología, yoga, etc.) entre las cuales uno puede elegir la que mejores resultados le de - o ninguna, como es mi caso, si decide conformarse con la comprensión intelectual del problema.

- Por último, no me resisto a buscar el equivalente al “fast-food” y las “dietas milagrosas” en el ámbito de la espiritualidad. Si has leído más posts míos, ya sabrás la respuesta: como no podía ser de otra forma, estoy hablando de las sectas, las escuelas de iluminación y muchos de los movimientos de la New Age. La cosa es así: una vez que el ser humano conoce más o menos bien la nutrición y la bioquímica del organismo (conocimiento que es científico, universal, libre y gratuito), aparecen cientos de dietas que lo venden envolviéndolo en algo que es personalista (p.e. "la dieta del Doctor X"), con ánimo de lucro, proselitista, prepotente (“la dieta que funciona de verdad, todas las demás no”), mágico o directamente estrambótico. Ah, y hay algunas que siguen los famosos de Hollywood :-)… ¿Te suena todo esto? Lo mejor que se podría llegar a decir de alguna de todas esas escuelas o movimientos espirituales es que, al igual que las dietas, puede que funcionen en algunas personas – aunque quizá con una perspectiva equivocada (p.e. adoración al maestro, dependencia de unas prácticas o supersticiones concretas, etc.). Sería como llegar (o aproximarse) al destino correcto por un camino equivocado.

Bueno, me haría ilusión recibir comentarios a este post…¡si es que alguien lee mi blog!

domingo, junio 25, 2006

CRÓNICA: Ocio Madrid

DESCRIPCIÓN: MetroRock (viernes)


Estuve el viernes en MetroRock y estuvo genial. Llegué en torno a las 21:00 y me dio tiempo a ver media hora de Sons&Daughters, Franz Ferdinand completo, Elbicho completo y Muchachito Bombo Infierno otra media horita, hasta las 3:00 de la mañana, momento de largarse a casa a dormir.

El año pasado, que fue cuando MetroRock se convirtió en un festival de verano y se hizo por primera vez en el Parque Juan Carlos I, no asistí, así que ésta era la primera vez. El recinto y la organización me sorprendieron agradablemente (con sólo algunos pequeños detalles por pulir). El parque es un entorno fantástico y mola poder tumbarse en el césped a descansar. El sonido es bastante bueno y puedes estar a una distancia aceptable del escenario sin agobio. Los colas para los baños no son demasiado largas; las de comida y bebida se pueden mejorar, sobre todo las de coger tickets, aunque las he visto peores.

Sons & Daugthers estuvieron bien para calentar. Formación de moda 2 chicos-2 chicas, y guitarra rítmica sucia, también bastante popular estos días desde el boom de rock’n’roll revival originado por los Strokes.

Franz Ferninand
eran el plato fuerte y se portaron. Con un sonido en general bastante bueno, repasaron casi todos los mejores temas de sus dos discos, permitiéndose juguetear alargando las canciones, improvisando un poco y animando al personal. El concierto tuvo momentos muy brillantes con esos cambios de ritmo y diálogos de guitarras que les caracterizan. Yo personalmente reviví algo que ya echaba de menos: la euforia y el subidón de un buen concierto de rock, con gente botando y gritando a tu alrededor, y las siluetas de los guitarras recortadas tras las luces de los focos y el humo artificial -hay que reconocer que Franz Ferdinand también cuidan muy bien su estética como parte de su imagen de banda. Por último, debo decir que tenía cierto prejuicio snob contra ellos (al gustarle a mucha gente y ser el grupo de moda, me había resistido a oírles en exceso, sólo lo imprescindible), pero en el concierto me convencieron de que están entre los mejores (aunque, en una onda similar, me siguen gustando mucho más los discos de The White Stripes, y quizá también los de The Kills, The Strokes, o los de los extintos The Libertines).

En cuanto al Elbicho, esperaba con impaciencia su concierto. Es un grupo que me encanta en disco y tenía muchas ganas de verles tocar en directo. También estuvieron a la altura. Desde luego son una banda de músicos impresionantes, y el cantante, además de ser muy bueno en lo suyo, o sea, cantando, también es todo un espectáculo bailando y dando saltos mortales hacia atrás sobre el escenario. En la primera mitad del concierto les dio mucho por improvisar, alterar las canciones y alargarlas un montón. Aunque la calidad de los músicos y del sonido estaba clara, personalmente me dio la impresión de que las canciones quedaban deslabazadas y menos redondas que en el disco. Además, en esta primera parte no escogieron las mejores, o por lo menos las que a mí más me gustan. Después, en la segunda mitad del concierto se ciñeron más a la estructura del disco y atacaron los temas más populares; esto se notó en el ambientillo del público y en la propia banda, que se fue engrasando como una perfecta máquina de hacer música a medida que pasaban los minutos y que llegaron al final en una forma increíble. Fue una lástima que tuvieran que terminar, yo estaba en sintonía total y me hubiera gustado seguir oyéndoles 1 o 2 horas más. En resumen, también un gran concierto, el grupo demostró su fuerza en directo y su calidad como músicos. Yo tengo debilidad por el sonido de Elbicho, me parece que es muy especial, que han conseguido algo único y diferente a cualquier otro grupo (por mucho que uno busque referencias, por ejemplo, en Ketama, Triana, Smash, Ray Heredia, Tabletom, Jethro Tull, Yes o King Crimson). Elbicho ha logrado una alquimia de elementos como el flamenco, la música árabe, el rock progresivo o el jazz de una forma original, sólida y convincente. Por eso, tienen el mérito de llegar a tipos de públicos muy dispares: los rockeros clásicos, los flamenqueros, los jazzeros y hasta los indies (algo que, de hecho, se podía comprobar viendo al público del viernes). Yo he estado todo el resto del fin de semana con las melodías de Elbicho en la cabeza. Quien me iba a decir a mí, que en general detesto el flamenco y el gitaneo, que me pasaría el tiempo tarareando “tran tran tran, suena la guitarra, tran tran tran, con su soniquete”…

Finalmente, Muchachito Bombo Infierno, a los que pude ver sólo algo menos de media hora, me dejaron un buen sabor de boca. También son una máquina muy bien engrasada y capaz de tocar a un ritmo endiablado.

Así que muy buena experiencia la del MetroRock – el sábado ya no fuí, guardo fuerzas para el Summercase

domingo, junio 18, 2006

CATEGORÍA: Ocio Madrid

DESCRIPCIÓN: Arte.

Estos días coinciden en Madrid un buen número de exposiciones de arte interesantes, por donde merece la pena darse un garbeo:

  • Picasso. En el Reina Sofía (aunque ahí se podía ver el Guernica ya) y, sobre todo, en el Museo del Prado. 6 Euros cada uno. Hasta el 4 de septiembre. Martes cerrado.
  • Kimsooja. Respirar-una mujer espejo. Luces y música en un espectacular montaje en el Palacio de Cristal del Retiro. Entrada libre. Hasta el 10 de julio. Martes cerrado.
  • Gustav Klimt. Mujeres. Dibujos de este pintor (no esperes ver El Beso, Judith o el friso de Beethoven, por supuesto). Fundación Mapfre Vida. Entrada libre. Hasta el 3 de septiembre.
  • Toulouse Lautrec vs Ramon Casas. Los orígenes del cartel publicitario. Fundación Carlos Amberes. Hasta el 3 de Julio. Lunes cerrado.
  • Paraísos Artificiales. Jóvenes artistas neorrománticos. Mola. Galería Pilar Parra & Romero. Hasta el 28 de Julio. Domingos cerrado.

CATEGORÍA: Televisión

DESCRIPCIÓN: Aquí no hay quien viva


Sé que no suena moderno ni snob decir que me gusta esta serie, pero es la verdad, la he seguido desde el principio y la veo todas las semanas (eso sí, grabada, nunca en directo, porque no soporto las pausas publicitarias de 15 minutos). Parece que si a uno le gusta el cine de autor, la música indie y la cultura alternativa, debería abjurar de esta serie, pero eso es una soberana estupidez. El hecho excepcional de que por una sola vez mis gustos coincidan con los de mis padres (y con los de 5 millones de españoles más) no debe dar lugar a sospecha, al contrario, creo que es un mérito de la propia serie - que trabaja con elementos universales, y también a varios niveles distintos, de forma que abarca con éxito a un gran espectro de público.

¿Cuál es el nivel en que me llega a mí? ¿Por qué me gusta? Antes nunca me había enganchado ninguna serie española; no era por prejuicios sobre ellas, era simplemente porque intentaba verlas y me aburrían. Creo que ésta combina el humor de chistes fáciles, tipo Siete Vidas (pero en Aquí no hay quien viva con muchísimo más ingenio y calidad) con un humor más inteligente y currado, de situaciones, cruces de historias, escenas de alta comedia y momentos puntuales verdaderamente brillantes. A mí en algunas ocasiones me ha recordado a Seinfeld (salvando las distancias), y ese es un gran piropo, dado que es mi comedia preferida de todos los tiempos. Es más, pienso que los guionistas de ANHQV se conocen la serie americana al dedillo y a veces la han tomado como modelo. Eso sí, no se han librado de los dos características que parece que debe tener una telecomedia española a la fuerza: los chistes fáciles y la duración desproporcionada (casi 80 minutos por capítulo). En Seinfeld ese tipo de chistecitos no eran necesarios y el capítulo se resolvía en 25 minutos sin perder un ápice de complejidad y con varias historias cruzadas y convergentes. O sea, que en España aún tenemos que aprender sobre la eficacia y la capacidad de síntesis.

En cualquier caso pienso que los guionistas de ANHQV (Alberto Caballero y Daniel Deorador) tienen un gran talento, por encima de la media de series españolas, y que pueden hacer cosas grandes en el futuro. De hecho, todo este post viene a cuento de la más que probable desaparición de la serie, o su paso a Telecinco transformada, después de que esta cadena comprase el 15% de la productora de Jose Luis Moreno para joder a Antena 3. (Por cierto, todo esto al mismo tiempo que TVE1 primero anunciaba el cambio de Mujeres Desesperadas a los jueves para fastidiar también a ANHQV y luego se retractaba al conocer la noticia de Telecinco. ¡Bendita contraprogramación!)

REFLEXIÓN: Religión (3)

[Nota: Continuación de los post anteriores sobre el mismo tema]

¿Cómo se ha transmitido y envuelto la filosofía perenne a lo largo de la historia? ¿Cuál ha sido el marketing con el que se la ha querido vender?

Por un lado, en todas las grandes religiones, aunque esta filosofía está presente en el corazón y la esencia de la doctrina, se la ha rodeado de formas, ritos y aspectos humanos (o materiales, por decirlo de otra forma) hasta el punto de llegar a ocultarla. En la novela que estoy leyendo ahora, Tiempos de Arroz y Sal”, he encontrado una frase que viene al pelo, puesta en la boca de un maestro sufí (que son, más o menos, los místicos del Islam): “La palabra de Dios llegó al hombre como la lluvia en la tierra, y el resultado fue barro, no agua limpia”. Sólo los místicos de cada religión han estado cercanos al espíritu de la filosofía perenne (San Juan de la Cruz, Meister Eckart, Junayd, Ibn Arabai - murciano-, etc.).

En la tradición occidental, basada en los cimientos de la filosofía griega, la exposición de la filosofía perenne (con la excepción de las poesías místicas) ha estado fundamentalmente ligada a la lógica y al discurso racional (Platón, Plotino, San Agustín) – hemisferio cerebral izquierdo. En cambio, en la tradición oriental, se ha hecho más uso de las metáforas, la poesía, la parte irracional, las imágenes y la intuición – hemisferio derecho. En Occidente se usaba la obra escrita como herramienta de divulgación, en Oriente la relación maestro-discípulo y la tradición oral.

En mi opinión, ambos enfoques son complementarios, y sus buenas prácticas ya han sido incorporadas por los actuales intelectuales y teóricos de la espiritualidad como Ken Wilber. Desde que D.T.Suzuki, Alan Watts, Aldous Huxley y otros se encargaran a mediados del siglo XX de introducir la esencia de las filosofías orientales en el pensamiento occidental (incluyendo e integrando la ciencia en el conjunto), la filosofía perenne es libre y accesible a cualquiera de nosotros. Está al alcance de cualquier persona poder entenderla intelectualmente así como poder practicarla. Como en tantas otras cosas (el turismo, el arte, la música), el siglo XX nos trajo la “democratización” del misticismo.

Ahora bien, si es algo tan abierto, si uno puede ir a cualquier biblioteca y sacarse, por ejemplo, los libros de Alan Watts, ¿por qué existen sectas, escuelas de prácticas ocultas o sociedades secretas? Yo creo que sobre todo por simple desconocimiento e ignorancia de la gente. Antes del siglo XX, los precedentes son muchos: herméticos, gnósticos, alquimistas, rosacruces, teosofía e infinidad de variantes de todas ellas. Desde mi punto de vista, tras todo ese ocultismo y tras la parafernalia de la iniciación y del acceso a un conocimiento arcano, secreto y superior, muchas veces estaba la filosofía perenne, probablemente modificada y pervertida. No en vano, muchos de estos grupos reconocían una gran influencia de Oriente, por ejemplo porque sus líderes habían viajado por allí, pero lo que les faltaba era la integración con la tradición racional y científica occidental, así como la aplicación de sus reglas: ser abierta, transparente y admitir la crítica. Esa integración es la que está ya prácticamente conseguida hoy en día, en el siglo XXI. Sin embargo, el envoltorio del ocultismo, la iniciación y las sectas se coló en el cajón de sastre que es la New Age y tiene continuidad aún hoy en día, con diversos grados de apertura, transparencia y disimulo (Cienciología, Metafísica, etc.). Así que mi consejo personal es que uno debería desconfiar de cualquier grupo caracterizado por la falta de transparencia, la falta de crítica, el ánimo de lucro, la personalización excesiva de sus líderes, el proselitismo y la terminología barroca y rimbombante (que forma parte del marketing asociado).

domingo, junio 11, 2006

CATEGORÍA: Música, Cine.

DESCRIPCIÓN: Puesta al día.

Soy consciente de que últimamente no estoy cumpliendo demasiado el objetivo original de la página, que era recomendar cosas, así que incluyo unas cuantas de golpe (algunas las he visto/escuchado y otras no):

CINE: Agua, Bienvenido a Casa, Los Tres Entierros de Melquíades Estrada, Hard Candy, Thumbsucker, Tiempo de Valientes, 20 Aniversario de los Cines Renoir.

MÚSICA: Metrorock, Summercase, conciertos de Pearl Jam y Ben Harper. En cuando a discos, por ejemplo, los últimos de Neil Young, Ben Harper, Belle and Sebastian, Damian Rice y Herbert.

CRÓNICA: Música

DESCRIPCIÓN: Dead Capo.

Hago esta crónica a toro pasado, aunque habrá muchas ocasiones más de ver a este grupo en Madrid. Yo los ví el miércoles pasado en Calle 54.

No voy a ponerme a describir la música que hacen cuando hay otros que lo hacen mejor. Esta reseña está extraída de la propia web de Calle 54:

DEAD CAPO

Javier Adán, guitarra eléctrica // Javier Díez Ena, contrabajo // Javier Gallego, batería // Marcos Monge, saxo tenor

Estilistas sin fronteras, capaces de mezclarlo todo o casi todo, los madrileños Dead Capo presentan “díscolo”, su debut discográfico, recibido con excelentes críticas en numerosos medios especializados. La propuesta ecléctica del grupo (combinación de jazz, rock, surf, blues) les ha llevado en un corto periodo de tiempo a apropiarse por igual de diferentes públicos y escenarios: desde tocar en auditorios y en los más tradicionales y prestigiosos festivales de jazz, a actuar en salas alternativas y festivales de música experimental

A Calle 54 llegan con un repertorio en el que se mezclan por igual sus propias composiciones con versiones de bandas sonoras, clásicos del jazz o himnos de la música surf. Sin lugar a dudas una de las propuestas más sorprendentes, arriesgadas, irreverentes y divertidas de la música nacional de hoy en día.

El concierto estuvo bastante bien, aunque sospecho que en otras circunstancias, con una sala abarrotada de gente y un público más participativo, el grupo seguro que encuentra mayor motivación y da todavía más. Coincido con la reseña en que el sonido es bastante original. No tengo muchas referencias de jazz de guitarras (Django Reinhardt, John McLaughlin) pero aquí suena bastante distinta, con una influencia más evidente del sonido rock (surf, The Shadows). El repertorio también es variado y poco convencional, por ejemplo, se despidieron con una versión muy divertida de la música de “Atraco a las tres” (la peli española). En resumen, recomiendo ir a verlos tocar.

En cuando al local, era la primera vez que iba a Calle 54. El sitio está genial, muy elegante y con un gran diseño, y la programación musical es muy buena, además gran parte de los conciertos son de entrada libre. Eso sí, las copas valen 10 euros. Otro punto negativo es la falta de comodidad de las sillas (no así de los sofás) – vamos, un caso más de diseño reñido con el comfort (si Javier Mariscal, el autor del local, trabajase en Pikolín, lo echarían enseguida, jeje).

P. D: Por cierto, existe otro grupo español con la misma formación (batería, contrabajo, guitarra y saxo) pero con un sonido muy diferente, más en la onda del rock progresivo y largos desarrollos instrumentales, alejados del swing y del jazz clásico de Dead Capo. Son 12Twelve y los puedes ver el próximo fin de semana en Madrid en Metrorock.

REFLEXIÓN: Religión (2)

[Nota: Continuación del post Religión (1)]

Entonces, ¿qué diablos es la filosofía perenne”? Para saber acerca de sus orígenes históricos (el término se debe sobre todo a Aldous Huxley) y conocer diversos puntos de vista, sugiero como siempre echar un vistazo a la entrada de la Wikipedia en inglés. Para una comprensión más clara y directa, incluyo aquí unos párrafos del libro “Gracia y Coraje” de Ken Wilber, redactados en forma de entrevista:

KW: La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparten la mayor parte de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se la denomina “perenne” o “universal” porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Los mismo lo encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, que en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hallamos presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.

Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas profundas verdades referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente. Esta es una forma de describir lo que es la Philosophia perennis.

TKW: Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero modernamente se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. En caso de ser esto cierto, y dado que las diversas culturas y lenguajes son muy diferentes entre si, cabría la posibilidad de que apareciera alguna verdad universal o colectiva sobre la condición humana. Desde este punto de vista no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?

KW: Hay mucha verdad en ello. Existen, sin duda, una diversidad de culturas que poseen un diferente “conocimiento local”, y la investigación de esas diferencias constituye un actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.

Además de las diferencias culturales evidentes, como son el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo humano, tiene por ejemplo doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de New York como de Mozambique, y tanto hoy día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina “estructuras profundas” porque son esencialmente las mismas en todas partes.

Sin embargo, para que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maneras muy diversas, como los chinos que vendaban los pies de sus mujeres o los de Ubangi que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de verter, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de “estructuras superficiales”, porque son locales en vez de universales.

Esto mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. La mente humana posee estructuras superficiales que varían entre las distintas culturas, y estructuras profundas que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Aparezca donde aparezca, la mente humana tiene la capacidad de formar imágenes, símbolos, conceptos y reglas. Las imágenes y símbolos particulares pueden variar de una cultura a otra, pero lo cierto es que la capacidad de formar esas estructuras mentales y lingüísticas- y las propias estructuras en si- es esencialmente las misma en todas partes. Del mismo modo que el cuerpo humano produce pelo, la mente humana produce símbolos. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, pero las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.

Ahora bien, al igual que el cuerpo humano produce universalmente pelo y que la mente produce universalmente ideas, el espíritu humano también produce universalmente intuiciones sobre lo Divino. Y esas intuiciones y vislumbres configuran el núcleo de las grandes tradiciones espirituales del mundo entero. Y una vez más, aunque las estructuras superficiales de las grandes tradiciones de sabiduría sean, desde luego, muy diferentes entre si, sus estructuras profundas, por el contrario, son muy similares y algunas veces idénticas.

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino. Porque aquellas verdades sobre las cuales los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes se hallan en completo acuerdo, suelen referirse a algo profundamente importante, algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

TKW: A primera vista, resulta difícil ver en que podrían estar de acuerdo el budismo y el cristianismo. ¿Cuáles son, pues, los principios fundamentales de la filosofía perenne? ¿Podrías postular sus tópicos fundamentales? ¿Cuántas son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?

KW: Son muchos, pero veamos los siete que considero más importantes.

  1. el espíritu existe.
  2. el espíritu está dentro de nosotros.
  3. a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno.
  4. hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación.
  5. si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema.
  6. esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento.
  7. el final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.


Una vez leído esto, yo me limito a insistir en una serie de aspectos de la “filosofía perenne” que considero destacados:

  • Es algo que procede de un enfoque constructivo, no destructivo. Resulta de buscar las similitudes, no las diferencias. Y esto es algo realmente raro, diría que excepcional en nuestros tiempos (¿debería poner ejemplos? PSOE-PP, musulmanes y cristianos, globalizadores y anti-globalización, católicos y protestantes,...)
  • Yo personalmente la veo como el método científico aplicado a la espiritualidad. No es cierto que la lógica, el razonamiento intelectual y el método científico sólo valgan para el nivel más bajo, el del mundo físico. Si miles de personas durante años han meditado, practicado yoga o lo que sea, y todas relatan las mismas experiencias, eso es algo científico. Es reproducible y estudiable. Y hasta podemos medir las magnitudes de la capa física que ocurren de forma simultánea a los fenómenos de las capas superiores (p.e. voltajes, radiación y sustancias químicas en el cerebro).
  • Aprovechando la base de la filosofía perenne e integrando elementos de todo el conocimiento espiritual humano: filosofía oriental (hinduísmo, budismo, taoísmo), occidental (Platón, Aristóteles, Plotino, San Agustín, Descartes, Kant,..), religiones (judaísmo, cristianismo, islam), otras tradiciones (chamanismo), ciencia (psicología, biología, neurología, física, ..) se puede construir un marco intelectual o “teoría de todo” que ayuda a entender el mundo espiritual – y a poner orden en aquellos intentos confusos y desencaminados como la New Age o las modernas sectas tipo Cienciología. Personalmente, pienso que el modelo del pensador Ken Wilber es con mucho el que más se aproxima a esa teoría integral del conocimiento, aunque todavía se puede criticar y no es la definitiva. En cualquier caso, ¿por qué una teoría así tiene que ser mejor que otras? Al fin y al cabo no hay una verdad absoluta, ¿no? Pues sí y no. Desde un punto de vista absoluto, efectivamente todo es relativo (en el cosmos no hay arriba ni abajo, ni bueno ni malo, de forma absoluta). Pero desde un punto de vista relativo (el del hombre, con su cuerpo, su estructura cerebral, su alma, la sociedad, el mundo que nos rodea) sí que hay cosas y verdades absolutas, y esas son las que se trata de buscar en la filosofía perenne, y en su versión más avanzada y depurada de los modelos de Wilber y otros.
  • La filosofía perenne incorpora a la ciencia y la integra en algo superior. O sea, que la incluye y acepta sus métodos y resultados, lo cual me parece fundamental en toda teoría espiritual que se precie (ya que debe ser “trans-racional” y no “pre-racional”). Nota: en próximos posts hablaré de la falacia pre/trans.
  • Desde mi punto de vista, aunque hay tradiciones religiosas, sobre todo las grandes religiones occidentales (judaísmo, cristianismo, islam), que se basan en unas revelaciones sagradas externas al hombre, toda la filosofía perenne y la teoría integral espiritual se puede construir a partir de medios, conocimientos y experiencias exclusivamente humanos. No es necesario recurrir a revelaciones de entidades superiores, ni a conocimientos transmitidos por extraterrestres o seres de otras civilizaciones, ni a canalizaciones o mediums. Todo es sencillo, es alcanzable y es accesible a cualquier persona. Todos podemos ser místicos (otra cosa es que tengamos el tiempo, las ganas o la motivación para ello, yo personalmente todavía no).
  • Finalmente, no debería dejar de decir que tanto la filosofía perenne como las teorías espirituales integrales construídas a partir de ella son sólo marcos de referencia intelectuales (es decir, al nivel de ideas, palabras y símbolos), por tanto no conducen por sí solas al conocimiento profundo y auténtico de la realidad espiritual (para el que habría que seguir alguna práctica transformadora, como la meditación), sino sólo a la comprensión intelectual. Pero eso sí, ayudan mucho.

domingo, junio 04, 2006

CATEGORÍA: Cine

DESCRIPCIÓN: Bateman Begins.

No, no me equivocado y se me ha colado una “e” de más. Batman es el superhéroe murciélago y Bateman, Patrick Bateman, es el asesino psicópata de la novela American Psycho.
La sorprendente noticia es que Bret Easton Ellis, el autor de esa novela, asegura que ha cerrado un ciclo con su última obra Lunar Park, de contenido semi-autobiográfico, y que, en buena temporada, cree que no tendrá ideas ni motivación para escribir nada nuevo. Por eso, ha aceptado una propuesta, que en principio sonaba descabellada, para trabajar en el guión de Bateman Begins la precuela de American Psycho, que contará los comienzos del personaje de Patrick Bateman así como las circunstancias que configuraron su particular y esquizofrénica mente.


Ya hay una cosa meridiamente clara en este proyecto cinematográfico: el actor protagonista será Christian Bale. No podía ser de otra forma, ya que es quien ha representado al propio Bateman en la adaptación al cine de American Psycho así como a Batman en Batman Begins. Así que el hombre 3B, Bale/Batman/Bateman, se pondrá delante de las cámaras para dar vida al tortuoso y elegantemente vestido psicópata. Los nombres que suenan para dirigirle son prometedores y encajan con una película de este estilo: Christopher Nolan (el director de Memento y ¡oh casualidad! Batman Begins), David Fincher (El Club de la Lucha) o Paul Thomas Anderson (Boggie Nights, Magnolia).

¡Preparados para el gran estreno del 2008!

REFLEXIÓN: Religión (1)

[Nota: este es el primero de una serie de varios posts sobre el tema, que iré publicando a medida que tenga un minuto para escribir!]

En el cajón de uno de los hoteles de Viena donde estuve alojado había un libro de promoción-divulgación del budismo, en alemán e inglés: Die Lehre Buddhas/The Teaching of Buddha. Está editado e impreso en Japón por Bukkyo Dendo Kyokai. Como supongo que lo dejan para eso y que después los reponen, me lo pillé y me lo traje para casa. He leído sólo unos pocos párrafos sueltos pero su estilo me recuerda mucho al del Nuevo Testamento. Con esto no me refiero al contenido sino al enfoque, uno lo lee y sabe que está leyendo un libro de religión; en cambio yo he leído muchos libros sobre budismo en que uno parece que está leyendo un libro de filosofía, psicología, biología o simplemente de consejos prácticos sobre la vida.
Al mismo tiempo, en el viaje tuve ocasión de hablar brevemente sobre religión con una persona hindú, y también tuve la sensación de que la experiencia religiosa que él vivía no tenía nada que ver con los libros sobre hinduismo que yo había leído.

Ambas cosas me hicieron pensar en la diferencia existente entre religión (los ritos, las prácticas, los aspectos puramente formales y superficiales, el envoltorio…) y lo que podemos llamar filosofía de la religión (la espiritualidad, la esencia, el fondo, los aspectos más profundos, la teología en el caso de que se trate una religión teísta…).
El libro del hotel, los ritos y prácticas del hindú, ir a misa los domingos, todo esto encaja con el primero de los conceptos. La obra de autores como Alan Watts y Ken Wilber, los poemas de Santa Teresa y San Juan de la Cruz y la de muchos otros místicos occidentales u orientales corresponde al segundo concepto.

La gente normal somos educados de pequeños en lo primero y muy poco en lo segundo (con la excusa de que es inaccesible y está reservado para los teólogos, místicos o maestros). Después, al crecer, todos esos ritos y prácticas nos cansan o nos parecen vacíos de sentido (precisamente porque no hemos aprendido su parte esencial) y los vamos abandonando. Sin ir más lejos, esta es la historia de millones de españoles católicos hoy en día.

Lo curioso es que el envoltorio, la parte superficial varía de época a época, de comunidad a comunidad y de grupo a grupo (ya que está influenciado por multitud de circunstancias mundanas y humanas, con poco de espiritual) mientras que la esencia, la parte profunda, es sorprendentemente similar en todas las religiones y tradiciones espirituales. Dicho con otras palabras, cuando se trata del envoltorio, se buscan las diferencias y no las similitudes, sé es destructivo y no constructivo (por eso actualmente existen “censados” en el planeta más de 3000 grupos cristianos, algunos con diferencias ridículas entre ellos) pero cuando se trata de la esencia, se puede ser constructivo y tratar de descubrir aquello que en la dimensión espiritual es común a todos los seres humanos: la “filosofía perenne”.