Mister Místico recomienda...

sábado, abril 22, 2006

CATEGORÍA: Libros

(¡otra vez!, es mi particular homenaje al Día del Libro)

DESCRIPCIÓN: Referencias bibliográficas vitales.

En las últimas discusiones filosófico-sociológico-políticas que he tenido con amigos y compañeros de trabajo me he dado cuenta de que recurro con frecuencia a ideas de libros que he leído hace años y, sobre todo, de que son casi siempre los mismos 10 ó 12 libros, o sea, un conjunto muy pequeño que es el que, de alguna manera, ha conformado mi manera de pensar actual y en último término quién soy (a nivel egoico y mental, no a nivel espiritual o místico, claro, por si hay algún budista o hinduista leyendo esto).

Así que he hecho un esfuerzo de memoria (sin herniarme, todo hay que decirlo), para repasar los libros que más me han influido y cuya lectura recomiendo, no para constituir un ejército de clones intelectuales de mi persona, sino porque todos ellos son interesantes. En cualquier caso, hago notar que no son necesariamente los mejores que he leído sino los que, por un motivo u otro, más han influido en mi personalidad y/o forma de pensar. El orden es cronológico, o sea, del más anterior al más reciente que he leído y la lista no es exhaustiva, aunque al final, tirando del hilo, me han salido más de los que pensaba:

NO FICCIÓN.

  • "El Libro Gordo de Petete"
  • Los "Manuales de los Jóvenes Castores".
  • “Cosmos” de Carl Sagan.
  • Libros de matemáticas de Martin Gardner.
  • El libro de “Historia de la Filosofía de Anaya, de C.O.U.
  • Una biografía de Bob Dylan de Jesús Ordovás, y la “Historia del Rock” de El País, verdaderos gusanillos fundacionales, para bien o para mal, de mi afición posterior por la música rock.
  • Libros sobre psicología, sobre el cerebro humano y sobre inteligencia artificial (como “Los dragones del Edén” de Carl Sagan, “La nueva mente del emperador” de Roger Penrose o “El hombre mecánico” de Hans Moravec).
  • “El mundo de Sofía” de Jostein Gaarder
  • Manual de Guitarra” de Ralph Denyer, otro gusanillo cabrón.
  • “El mono desnudo” y “El zoo humano” de Desmond Morris.
  • La tercera ola” de Alvin Toffler, gran revulsivo sociológico y político en mis ideas.
  • Libros de teoría del caos y sistemas complejos, y como síntesis los de Fritjof Capra (“The web of life” y “Las conexiones ocultas”).
  • La obra completa de Alan Watts (sobre todo las transcripciones escritas de sus charlas). El primero que leí supuso la mayor expansión de mi manera de pensar en años (fue como el primer encuentro entre Morfeo y Neo, en la escena de las pastillas de “Matrix”). Aunque las lea decenas de veces, sus charlas me siguen haciendo pensar y sonreír.
  • Otros libros de filosofía oriental. (Aunque hay que andarse con ojo y separar el grano de la paja, hay mucha basura publicada sobre estos temas. Síntomas claros de tomadura de pelo que se me ocurren a bote pronto: 1) el narcisismo y el personalismo del autor, 2) el ocultismo, sectarismo y teorías conspiratorias, 3) la no aceptación de las verdades científicas, y del método científico en el caso de que pueda aplicarse, 4) la no aceptación de críticas intelectuales, 5) el uso excesivo de palabros y terminología especial para “iniciados”, 6) la promesa de transformación inmediata y de resultados garantizados, 7) el desprecio a todo el pensamiento occidental sin distinción y la exaltación de las sociedades primitivas, y 8) en ciertas ocasiones, la etiqueta “New Age”.
  • El éstandar 3GPP TS 23.234 sobre “interworking” de redes WLAN con el sistema móvil 3G (no es coña, ha influido mucho en mi vida).
  • La obra completa de Ken Wilber. Monumental. En el futuro se hablará de ella. Me parece el intelectual con mayor visión global del planeta, y también el más constructivo y con mayor sentido común en el tema de espiritualidad. No apto para cualquiera.
  • Wikipedia. La compilación del saber humano más importante de la Historia (tendrá su propio post más adelante).

FICCIÓN.

  • Los tebeos de Don Miki (impresionantes historias del Tio Gilito y Donald)
  • Los tebeos de Mortadelo y Filemón.
  • Los libros de aventuras de "Los Cinco" de Enid Blyton - bendita infancia.
  • Los libros de aventuras de Julio Verne y Emilio Salgari.
  • "La Historia Interminable de Michael Ende.
  • Libros de ciencia-ficción de Isaac Asimov, sobre todo la serie de La Fundación
  • "El exorcista" de William Peter Blatty - mi iniciación a las lecturas adultas.
  • El Hobbit” y “El Señor de los Anillos” de J.R.R. Tolkien.
  • Los libros de espías de Frederick Forsyth
  • Las novelas de Alberto Vazquez Figueroa (como la saga "Cienfuegos")
  • Los libros cómicos de Tom Sharpe, la biografía de Groucho Marx y “Cuentos con plumas” de Woody Allen – el gusanillo del humor.
  • 1984” de George Orwell y “Un mundo feliz” de Aldous Huxley
  • "El péndulo de Foucault” de Umberto Eco.
  • La letras de las canciones de Josele Santiago (Los Enemigos)
  • Las novelas de Ray Loriga - mi gusto por lo indie.
  • “Miedo y Asco en Las Vegas” de Hunter S. Thompson.
  • “Tropico de Capricornio” de Henry Miller.
  • “El principio de Dilbert” de Scott Adams, la visión más realista sobre el mundo laboral.
  • “Alta Fidelidad”. “About a boy” de Nick Hornby
  • "Los Vagabundos del Darhma" de Jack Kerouak
  • “Las particulas elementales”, “Plataforma” y “La posibilidad de una isla” de Michel Houllebecq.


CATEGORÍA: Libros

DESCRIPCIÓN: “Black Vinyl, White Powder”. Simon Napier-Bell.

http://www.amazon.co.uk/exec/obidos/ASIN/0091880920/202-7124640-3567034

Compré este libro hace unos pocos meses, de saldo en una tienda de discos de Reading, sin tener ninguna referencia sobre él, sólo por la portada y la solapa (que, por cierto, en TODOS los libros ingleses está llena de citas favorables a la obra como si fuera la mejor del mundo, por lo que es recomendable ignorarlas). También porque va sobre la historia del rock inglés en los últimos 50 años y leer sobre música siempre me ha gustado. Como no tenía otra cosa a mano, comencé a leerlo en el avión de vuelta y me enganché de tal forma que lo terminé en 10 días, lo cual es mi record personal absoluto para un libro en inglés en semanas laborales (sin vacaciones ni fiestas).

El libro es divertido, ameno, instructivo y está muy bien construido y escrito. El autor es tremendamente ingenioso, y se muestra cínico y ácido en sus comentarios a más no poder. Como él mismo dice, el libro va de “dinero, sexo, drogas y un poco de música”. Precisamente eso es lo más fascinante, no es un libro de música ni de historia de rock al uso, presenta una perspectiva totalmente diferente centrada en esos tres pilares:

  • Dinero. El autor ha sido manager de artistas y grupos británicos bastante conocidos (no cito nombres para no fastidiar la emoción de la lectura, porque una parte atractiva del libro es ir descubriendo la biografía personal de Simon Napier-Bell). Así que cuenta las cosas desde dentro, con una visión de negocio, económica y de management aderezada de jugosos cotilleos sobre los artistas.
  • Sexo. Este aspecto es parte destacada de la tesis acerca del rock inglés que el autor defiende en la obra. Tampoco digo nada al respecto porque quitaría mucho encanto y capacidad de sorpresa a la lectura.
  • Drogas. Su influencia es la segunda mitad de la tesis defendida en el libro. De nuevo me abstengo de dar pistas y me limito a señalar que, tal y cómo la obra presenta los hechos , la tesis me parece sorprendente y original, y por otra parte seria, hasta el punto de que podría perfectamente ser digna de sesudos estudios en universidades.

En suma, un libro de lectura absolutamente recomendada si te gusta la música rock, y también si la música de da un poco igual pero te atraen los aspectos del dinero, las drogas y el sexo respecto a su influencia en la creación artística. Además, las anécdotas y cotilleos citados merecen la pena por sí mismos. Puestos a hacer comparaciones absurdas, el libro sería una mezcla de “Aquí hay tomate” y ensayo sociológico sobre el rock.

Como ejemplo mínimo, incluyo el primer párrafo del capítulo 10 “Heavy Metal Kids”, que me parece muy gracioso (espero reconciliarme con los lectores heavies en futuros posts, jeje).

"John Entwhistle [nota mía: el bajo del The Who] once said ‘I’m only interested in heavy metal when it’s me who’s playing it. I suppose it’s a bit like smelling your own fart’ ."

Por último, una curiosidad personal: Este libro ha significado la primera (y hasta ahora única) vez en mi vida que he podido intercambiar impresiones con el autor de algo que leo. Fue hace una semana. Ahora vive en Tailandia y nos intercambiamos un par de e-mails. Él me preguntó cuál era mi “spanish perception” sobre su libro y yo…¡le informé de la muerte de Rocío Durcal! (Sé que esto es verdaderamente extravagante, pero él conocía a la familia – bueno, al leer el libro lo entenderás…).

lunes, abril 17, 2006

CRÓNICA: Semana de Música Religiosa, Cuenca (II).

DESCRIPCIÓN: Concierto de Clausura. Mozart 250 Aniversario, IV.

En esta ocasión seré mucho más breve con la crónica. Este es el concierto que cerraba el certamen y se celebró en el Auditorio (con una acústica y sistema de altavoces excelente, se podía distinguir cada voz del coro y cada instrumento a la perfección).

Tras un pequeño discurso de los políticos de turno, arrancó la primera pieza: la Sinfonía nº30 de Do mayor “Aleluya” de Haydn – solo instrumental, sin coro. Fue una delicia.

Después vino el plato fuerte con la Misa de Do mayor "de la Coronación" de Mozart. Para ello, apareció el coro y se añadieron percusión y vientos a la orquesta. La interpretación fue magnífica y a ratos emocionante. Los momentos de más clímax ponían la piel de gallina. Esta Misa es preciosa, con muchos allegros y mucha fuerza e intensidad (con golpes de orquesta y coro, que es lo que más me mola a mí, como profano de la música clásica). A medida que se iba acercando el último movimiento uno deseaba que la cosa durase más, que no acabase nunca. Y ahí estuvo lo peor del concierto, porque al terminar la Misa no hubo más (ni bises ni “bonus track” ni nada). El programa se quedó claramente corto. Fueron 50 minutos excelentes pero que dejaron a medias. La orquesta y el coro eran fabulosos y una pieza más en el programa (o al menos la repetición de alguna parte de la Misa) hubieran sido lo justo. En fin, un gran concierto pero excesivamente breve, con un ratio de euros/minuto demasiado elevado (30/50=0,60 euros).

Curiosamente al salir del mismo Auditorio, si uno volvía a la parte nueva de Cuenca, se topaba con la procesión del domingo. Yo me apunté y la estuve viendo hasta el encierro en la Iglesia de San Andrés, donde los banceros bailan las imágenes al ritmo de una marcha muy movida (que a mí me suena un poco a balcánica, como de peli de Emir Kusturica). Aquello tuvo un significado simbólico: primero, la clausura de la Semana de Música Religiosa, después la clausura de la Semana Santa conquense. Definitivamente, había llegado el fin de las vacaciones :-)

Debo decir que con estos dos conciertos ya he cubierto mi cupo de música clásica por una temporada. Después de Bach, Mozart y Haydn, me apetece volver a oir a Los Clash, a los Pixies, a Los White Stripes o cualquier cosa con guitarras. Al volver a mi piso en Madrid me puse a toda leche “Country Home” de Neil Young (cuya melodía me había venido a la cabeza en el metro), en modo repetición, y la escuché dos veces mientras deshacía la maleta. Me encanta esa canción, con la guitarra serrucho marca de la casa y ese estribillo que incita a la nostalgia (en mi caso no sé si de Cuenca o de Madrid).

I'm thankful for my country home
It gives me peace of mind
Somewhere I can walk alone
And leave myself behind.





sábado, abril 15, 2006

CRÓNICA: Semana de Música Religiosa, Cuenca.

DESCRIPCIÓN: Ara Malikian, violín. Abstracciones místicas, III.

Lo cierto es que cuando el Miércoles Santo pregunté en las taquillas por entradas disponibles para los días que restaban de certamen, me enfrenté de nuevo a la dura realidad: para muchos conciertos estaban ya agotadas y para unos pocos sólo quedaban unos pocos de los peores asientos (eran numeradas). Moraleja: definitivamente tengo que espabilar, no se pueden dejar las cosas para última hora, lo de “o te mueves o caducas” resulta ser absolutamente cierto, pero es que cada vez ¡la gente se mueve más rápido!

Sin embargo, aún queda algo de justa arbitrariedad en este mundo, así que, por pura casualidad, pude hacerme con entradas para uno de los conciertos gracias a unas amables personas que habían comprado el abono completo y que se deshacían de los conciertos a los que no podían asistir. De forma que al final pude ver con un amigo el concierto del Jueves a las 12:00 en la Iglesia de San Miguel: Ara Malikian, violín. Abstracciones místicas, III (apropiado título para este blog, debe ser el destino, jeje).

Antes de comentar mi impresión sobre el concierto debo advertir de que soy un gran profano en la materia. Actualmente menos de un 5% de mi colección de discos es de música clásica (aunque va creciendo, uno se hace mayor). Y en cuanto a la música de violín, mi mayor experiencia escuchando este instrumento es posible que sea el “Desire” de Bob Dylan, los arreglos de Bowie en la época dorada del glam o los detalles alt-country en algunas canciones de Wilco. Bueno, también alguna sonata de Mozart y Beethoven, creo (no recuerdo bien, quizá estaba dormido). En cualquier caso, me gusta la Música, en general, y por eso me parece lógico compaginar el rock, el jazz, el blues, la electrónica y la música clásica (barroca, romántica, concreta, dodecafónica o como sea).

El concierto constaba de 3 piezas. La primera era la “Sonata nº1 en Sol menor” de Bach. Respecto a ésta, debo decir que tras los típicos primeros instantes de deslumbramiento ante el virtuosismo técnico (por tener un tío delante capaz de hacer algo que tu no podrías hacer en mil años), no me llegó a enganchar del todo e incluso en algunos momentos juraría que hubo notas desafinadas – en fin, supongo que era problema mío y de mi ignorancia, porque el intérprete, según he leído en prensa, tiene una calidad más que contrastada (por otro lado, también he leído que las sonatas de Bach para violín tienen una difilcultad técnica de la leche). La segunda pieza era “Lamento de Jueves Santo en Cuenca” de Antonio Parera Fons y se estrenaba en este concierto con presencia del propio compositor, que salió posteriormente a saludar (a diferencia del otro, el tal Bach, que no se digno a aparecer en su forma espectral). No estuvo mal, a veces me recordó a banda sonora de comedia de terror, como “El jovencito Frankenstein” de Mel Brooks o “El Baile de los Vampiros” de Roman Polanski (no es broma, no puedo evitar que me viniera a la mente esa comparación), pero tuvo unos cuantos momentos intensos y brillantes. Finalmente, en la tercera pieza, “Partita nº1 en Si menor”, por la razón que sea (quizá al dejar de intelectualizar los sonidos y escucharlos, sin más), se produjo el pequeño milagro de la música en directo y entré de lleno en el concierto. Los últimos diez minutos me parecieron sublimes. Descubrí la forma correcta de mirar a un intérprete de violín: no a la cara, ni a los dedos de la mano izquierda marcando las notas en las cuerdas, sino fijando la vista en el punto exacto de contacto del arco con éstas – es así donde se sienten los tiempos de las notas (desliza despacio y largo, desliza corto y rápido) y donde se percibe el ritmo y la “línea de bajos” (inclina brazo derecho hacia arriba, graves, hacia abajo, agudos). Digamos que fueron esos 10 minutos de “abstracción mística” los que hicieron que la cosa mereciera la pena. (Por cierto, no pretendía hacer ningún tipo de analogía con el sexo, pero la frase lo pone a huevo).

jueves, abril 13, 2006

CATEGORIA: Cine

DESCRIPCIÓN: "Volver". Pedro Almodóvar.

Es difícil añadir algo a todo lo que se ha escrito (la mayoría muy bueno) sobre esta película. Yo me guío simplemente por los síntomas que experimento después de verla y que son característicos de haber visto un buen filme: a) me deja una sensación agradable, b) esta sensación gana con el tiempo, como los vinos (varios días después, todavía recuerdo con fuerza algunas escenas y me vienen a la cabeza algunos detalles a los que les saco más punta), y c) no me importaría verla otra vez.

Sólo por tratar de aportar un punto de vista original, expongo mi “teoría del homenaje al pueblo manchego” en la película. Se trata de que Almodóvar, a la hora de situar geográficamente el pueblo protagonista de la historia, da pistas falsas o contradictorias, oculta su identidad como hizo Cervantes en El Quijote. En concreto:

  1. Nombre: "Alcanfor de las Infantas". No existe ningún pueblo con tal nombre. Los pueblos más parecidos en Castilla-LaMancha son "Villanueva de los Infantes" en Ciudad Real y "Villar del Infantado" en Cuenca.
  2. Localización: a 180 km de Madrid a la ribera del Río Júcar (según palabras textuales de Penélope Cruz cuando conduce). Esos datos geográficos sólo pueden cumplirse en la provincia de, bien al lado de la capital o bien en las cercanías del embalse de Alarcón (según la carretera que uno coja pasado Tarancón).
  3. Matrícula del coche: Toledo. Es de esperar que sea el coche de su familia o que lo hayan comprado a algún conocido, por lo que esta pista parece indicar que el pueblo estaría en esa provincia.
  4. Lingüística: Aparecen muchas expresiones y vocabulario típico manchego, aunque determinar su procedencia (en el caso de que sean localismos muy acotados, cosa improbable) sería hilar muy fino.
  5. Parque eólico en la carretera: Tal como han proliferado últimamente, podría ser cualquier sitio, aunque yo me inclino por la provincia de Albacete (que, por cierto, es la que faltaba). Dato: Gamesa Eólica tiene una fábrica importante en Albacete y otra menor en Cuenca. Interpretación: Otro posible guiño a El Quijote, los molinos han sido siempre los símbolos de La Mancha y los parques eólicos son la versión moderna y actualizada de los molinos tradicionales.

En definitiva, la teoría es que, de forma deliberada, Almodóvar ha introducido referencias a todas las provincias de La Mancha, para hacer un homenaje a “todos los pueblos” y a “un pueblo cualquiera” de esta región.


martes, abril 11, 2006

CATEGORÍA: Ocio Cuenca

DESCRIPCIÓN: Semana de Música Religiosa.

http://www.semanademusicareligiosa.com/

Un certamen con prestigio internacional. Además de la calidad de los intérpretes y de las piezas, uno puede disfrutar del encanto de los recintos donde se celebran los conciertos (Auditorio, Catedral, iglesias de la parte antigua) así como de la gran belleza de esta ciudad.

El único inconveniente es que Cuenca suele estar bastante masificada en Semana Santa y a estas alturas es muy difícil encontrar alojamiento.

PROBABILIDAD DE QUE ASISTA: 90%. (Si las entradas no están ya agotadas) Hay varios conciertos que me parecen muy atractivos y quiero intentarlo.

ALTERNATIVA: Hacer turismo por Cuenca, aunque es mejor esperarse al fin de semana posterior a Semana Santa, o bien al Otoño, quizá la época más bonita para ver la ciudad.

REFLEXIÓN: Música.

Esta mañana al levantarme me ha dado por pensar en las relaciones entre nombres de grupos rock españoles y el espíritu o carácter que transmiten, agrupándolos en movimientos representativos. Me voy a explicar mejor. Antes quería hacer otra “metareflexión” o “reflexión dentro de la reflexión”, sobre el hecho de que el mecanismo de buscar relaciones y pautas en la realidad obedece a la necesidad de simplificarla y hacerla más sencilla de comprender, es una herramienta de supervivencia ante la complejidad. En cualquier caso, tras este desvarío filosófico, aquí va la lista de la que hablaba, que he ido componiendo mentalmente mientras me afeitaba, desayunaba y viajaba en autobús al trabajo:

  • 1º Movimiento: “El rollo” (1975-1981 como época principal)
  • Nombres de grupos: Coz, Topo, Asfalto, Ñu, Leño, Baron Rojo, Panzer, Banzai, Bloque, Obús.
  • Nombre de discográfica de referencia: Chapa.
  • Connotaciones de los nombres: áspero, seco, directo, duro, varonil, militar...

  • 2º Movimiento: “La movida” (1980-1985 como época principal).
  • Nombres de grupos: Aviador Dro, Derribos Arias, Glutamato Ye-Ye, Parálisis Permanente, Siniestro Total, Radio Futura, Toreros Muertos, Gabinete Caligari, Alaska y los Pegamoides, Loquillo y los Trogloditas, Rubi y los Casinos, Nacha Pop...
  • Nombre de discográfica de referencia: D.R.O (Discos Radiactivos Organizados).
  • Connotaciones de los nombres: imaginación, fantasía, humor, ciencia-ficción, narcicismo, ...

  • 3º Movimiento: “Escena indie” (1995-hoy como época principal).
  • Nombres de grupos: Australian Blonde, La Buena Vida, Los Planetas, El Niño Gusano, la Habitación Roja, Pauline en la playa, Lori Meyers, Deluxe, The Sunday Drivers, Lovely Luna, La Costa Brava,...
  • Nombre de discográfica de referencia: Mushroom Pillow.
  • Connotaciones de los nombres: post-modernidad, relativismo, anglofilia, cultura pop, cine, eclecticismo,...

No sé si esta teoría daría para escribir un ensayo, pero la idea me parece interesante.

P.D: Me ha venido a la cabeza una excepción curiosa, la sucesión de nombres de un mismo grupo/proyecto que deriva desde la tercera categoría hacia la primera: Surfing Bichos, Mercromina, Chucho, Chatarra.

domingo, abril 09, 2006

CATEGORÍA: Música

DESCRIPCIÓN: Antony and the Johnsons.

Siempre he sentido gran debilidad por la música rock rimbombante, épica y teatral, con golpes de orquesta y clímax desbordantes – por supuesto, cuando esa ambición no es pretenciosa y vacía, sino cuando arriesga y consigue acertar: el David Bowie de “Hunky Dury” y “Ziggy Stardust”, los Suede de “Dog Man Star”, Radiohead en “OK Computer” o Muse en “Origin of Symmetry”. Ahora llevo varias semanas fascinado por el primer álbum de Antony and the Johnsons (el segundo tiene menos momentos buenos y además ha sido “contaminado” al aparecer en cine y hacerse popular, aunque me entusiasmo una y otra vez con la canción “For today”). El caso es que el primer disco, casi en su totalidad, me emociona y me engancha como una droga. Todos esos arreglos aparatosos no son fuegos de artificio, tienen alma y se elevan de forma sincera. Como la impresionante y original voz de Antony. En “Cripple and the starfish” me fascina oirle recitar esa parte de “I am very very happy, so please hit me. I am very very happy, so come on hurt me” que anticipa el espectacular climax de “I’ll grow back like a starfish”. ¡Esos golpes de orquesta! Cada vez que lo oigo siento algo bastante parecido al éxtasis. Y, ahora mismo, “Divine” es la canción que me gustaría que pusieran en mi funeral (manejo esta categoría, “canción preferida para mi funeral” desde que la oí en “La Naranja Mecánica” y en algún libro de Nick Hornby; me parece genial, me imagino un sistema hi-fi en una iglesia con acústica que te cagas y toda la gente obligada a escuchar durante 4 minutos la canción que yo quise, “¡Qué buen gusto tenía el cabrón” pensarían, y mi cadáver tendría una bonita sonrisa de satisfacción).

PROBABILIDAD DE VOLVER A OIRLE EN LAS PRÓXIMAS 24 HORAS: 100%. Escribir este post me ha picado de nuevo. Ahora que lo estaba dejando…

ALTERNATIVA: Estudiar duramente durante años, hacerse director de orquesta y dirigir óperas. Por la cara que ponen los directores cuando manejan la batuta en esos momentos, deben estar disfrutando bastante metidos de lleno en la escala mayor…

CATEGORÍA: Cine

DESCRIPCIÓN: Filmografía de Charles Chaplin. Largometrajes.

Se puede decir que Chaplin es creador de 11 largometrajes, aunque en el último, “La Condesa de Hong-Kong”, él sólo aparece como guionista, siendo un filme menor de su carrera, y en el primero, “Una mujer de París”, no aparece como actor. Los 9 largometrajes restantes, aproximadamente la mitad mudos y la mitad sonoros, son una delicia, una parte de la historia cinematográfica que no se puede dejar de ver. Y no porque lo digan los críticos, porque sean grandes clásicos o porque supusieran avances visuales y técnicos en su época (detesto esta última como una razón válida para ver cualquier película). No por esas razones, sino porque son tremendamente divertidas, porque tienen gags geniales que hacen reír 70 años después de ser rodados, que siguen siendo eficaces a pesar de lo que ha llovido desde entonces, a pesar del blanco y negro, de la falta de sonido o de la mala calidad técnica de la película fotográfica empleada en la época.

Yo tenía recuerdos vagos de haber visto películas de Chaplin cuando era un crío (cuando la tele de mi casa era aún en blanco y negro), pero no me acordaba de cuáles, ni siquiera tenía una imagen definida de si me habían gustado o no. Tenía a Chaplin en el olvido o en una especie de hibernación cinematográfica. No ha sido hasta hace unos pocos meses cuando, por casualidad, grabé una de sus películas, “Candilejas” (que para variar echaban en la tele a las 2 de la mañana). Me encantaron el diálogo, la música, los gags, la evidente carga autobiográfica, la nostalgia que trasmite. Ese fue el comienzo de una búsqueda incesante de otras de sus películas. Tres meses después, ya había visto todos sus largometrajes (los 9 clásicos), y ninguno me decepcionó. Ahora, Chaplin me parece un genio, con enorme talento en todos los campos: guión, actuación, dirección, música y hasta coreografía. He rellenado una laguna de mi currículo de espectador cinematográfico… ¡y me lo he pasado en grande! (Nota: para ver la obra de Chaplin no hace falta ni siquiera recurrir a la piratería, yo he sacado casi todas las pelis de bibliotecas públicas y unas pocas me las ha prestado algún amigo. Además, los DVDs tienen algunos extras interesantes).

PROBABILIDAD DE VOLVER A VER SUS PELÍCULAS: 60%. No suelo ver las películas dos veces (siempre me parece mejor ver una nueva) pero es posible que haga una excepción con más de una de Chaplin en el futuro. Para ello, creo que seguiría el orden en que más me han gustado, de más a menos (siempre una valoración personal y subjetiva, claro está): 1º La Quimera del Oro, 2º Luces de la ciudad, 3º Candilejas, 4º Un Rey en Nueva York, 5º El gran dictador, 6º Tiempos Modernos, 7º El circo, 8ª Monsieur Verdoux, 9ª El chico.

ALTERNATIVA: Puedes hacer lo mismo con la filmografía de Van Damme.

lunes, abril 03, 2006

CATEGORÍA: Ocio Madrid

DESCRIPCIÓN: Requiem de Mozart en la Iglesia de San Francisco el Grande. Martes 4 de Abril, 20:00. Entrada gratuita.

Forma parte de las conciertos programadas por el Ayuntamiento (o Comunidad, no sé, es que no están demasiado publicitados, vi el cartel en una marquesinay lo anoté) para esta Semana Santa. Hay conciertos en distintas iglesias y lugares de Madrid, casi a diario.

Este concierto en particular incluye el Réquiem y otra pieza coral más corta antes (de Arriaga). Por cierto, es también una buena oportunidad de ver la recién restaurada basílica de la Iglesia de San Francisco el Grande, que merece la pena visitar según me cuentan.

PROBABILIDAD DE ENCONTRARME ALLÍ: 0 %. Ya he quedado esa tarde para tomar unas cañas.

ALTERNATIVA: Poner el CD del Réquiem en tu cadena de alta fidelidad y escucharlo a toda leche mientras planchas la ropa de la semana.

domingo, abril 02, 2006

CATEGORÍA: Ocio Madrid

DESCRIPCIÓN: Exposición de fotografía artística de Chema Madoz. En la Fundación Telefónica, en Gran Vía. Hasta el 21 de mayo.

Ahora venía la parte en que iba a escribir mi opinión (“metáforas visuales”, bla bla) pero la verdad es ya hay otros críticos de arte que lo hacen mejor que yo, y además no tengo mucho tiempo. O sea, que si quieres saber más detalles, usa el link que indico a continuación. Yo me limito a un resumen de una línea: Exposición original, sorprendente y altamente recomendable. No la dejes pasar, en serio.

http://www.fundacion.telefonica.com/arte_tecno/exposiciones/curso/expo1.html

PROBABILIDAD DE QUE VAYA: 100%. De hecho ya he ido. Esta mañana de domingo he podido disfrutar de dos grandes espectáculos: la exposición de Chema Madoz y el Gran Premio de Fórmula 1 de Australia (emocionante de principio a fin).

sábado, abril 01, 2006

CRÓNICA: Metrópolis + Festival Cultura Pop

Me decidí a probar mis propias recomendaciones a pesar de no haber sido esta vez capaz de convencer a nadie para que me acompañara. A las 18:30 estaba saliendo del metro Banco de España (salida Marques de Cubas) con un montón de ganas de ver esta peli con música en directo. Para colmo, lo primero que uno ve al salir por esa boca de metro en particular es el edificio Metrópolis (uno de los más bonitos de ese monumental rincón de la ciudad) recortado contra el cielo azul. “¡Buena señal!” pensé. Cuando llegué a la puerta del Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes no había demasiada gente. Me dirigí a la taquilla y me topé con un cartel bien grande que decía “No quedan entradas para la película Metrópolis”. ¡Mierda! Se desinchó de golpe mi ilusión. No hay nada que joda más que te quiten justo en los labios algo que ya has saboreado con la mente. Se me había echado a perder la mitad del plan.

(Inciso: Hay que reconocer que Madrid es, en algunos aspectos, una mierda. La contaminación, el tráfico, las distancias, la prisa, el estrés, etc. Dentro de este panorama, las posibilidades culturales y artísticas representan una tabla de salvación, una de las cosas por las que merece la pena seguir aquí. Lo de quedarme sin ver Metrópolis no era nuevo. Por citar sólo dos casos más, hace sólo unos días me había pasado con el concierto de Deluxe (¡para el que intenté pillar entradas 3 días antes) y algunas semanas atrás con el de Elbicho (con 5 días de antelación). O tengo que empezar a sacar entradas con meses de antelación o algo va mal. ¿Hemos llegado al punto en que Madrid está tan masificado que esa masificación ya ha llegado también a los eventos minoritarios y alternativos? Porque nadie me puede discutir que ver una peli en blanco y negro, de cine mudo, de los años 20, ¡no es en absoluto una actividad popular!)

En fin, tenía por delante 2 horas largas para entretenerme por el centro, hasta las 21:00 que empezaban los conciertos en un centro cultural de San Blas. Lo curioso es que al final me lié (ojeando en Crisol una nueva e interesante colección de libritos de literatura mística; eligiendo un juego de Game Boy Advance en la FNAC para mi sobrina; localizando el local Anymus en Plaza de España y finalmente manteniendo un diálogo imposible con el dueño chino de la librería china Liang you de la calle Leganitos para que me enseñara pinturas chinas a la tinta). Me líe, como decía, y no llegué a los conciertos hasta las 21:40.

El Festival de Cultura Pop, en su primera edición, tiene los conciertos como plato fuerte, pero también otras actividades paralelas (charlas, cortos). Esas no las ví y por tanto no las puedo juzgar. A esa hora había sólo tres pequeños stands con ropa y merchandising de los grupos. La impresión que me dio es de estar puesto en marcha con pocos medios, algo por otra parte habitual en algo que arranca este año. A ver si dura otro año más.

El horario de los conciertos fue bastante estricto: a las 21:00 Motherglue, a las 22:00 Humbert Humbert y a las 23:00 Seine. De los primeros apenas ví dos canciones, esa noche más o menos hacían el papel de teloneros, y me parecieron mas amateurs que los otros.

Humbert Humbert me sorprendieron y me gustaron bastante. La primera sorpresa para mí fue que, sin haber ninguna banda en el escenario, con tan solo dos tíos vestidos con casaca oriental negra, uno con micrófono y otro con guitarra eléctrica, de repente el concierto empezó. Usaron bases rítmicas en play-back (batería y teclados) y ellos tocaban el resto. La verdad es que con su música y su pose (supongo que mezcla de profesionalidad y de lo pirados que parecen estar realmente) me consiguieron transportar a los primeros ochenta, con referencias clarísimas a grupos como Pere Ubu y Suicide. Por resumirlo de alguna manera, Humbert Humbert me parecieron “auténticos” a pesar de mimetizar música del pasado. Y desde luego una propuesta original en el panorama de grupos actuales.

Seine no tuvieron una primera parte del concierto afortunada, con uno de los guitarras casi ausente por problemas de afinación y los técnicos en el escenario arreglando cosas mientras tocaban. Después de esos desperfectos, le pusieron ganas y consiguieron transmitirlas a la audiencia (hasta el punto de que en una canción de los bises parte del público acabamos subidos al escenario con ellos). En general, mi opinión es que es un grupo que apunta maneras y que, aunque tienen que madurar y mejorar en directo, prometen para dentro de 1 o 2 años. Creo que tienen buenas canciones propias, sus referencias pasan por el mod (Who, Jam, Ocean Colour Scene) y el brit-pop. Tocaron un tema nuevo que casi podía haber firmado Franz Ferdinand (cambios de ritmo y reminiscencias disco).

En fin, no fue el concierto de mi vida, sino uno más, pero me sirvió para ver en primera persona dos bandas nuevas que sólo conocía por referencias, y también para reconciliarme con la tarde después del fiasco de la peli. Seguiré en Madrid algún tiempo más….