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sábado, septiembre 02, 2006

CATEGORIA: CODA

Se acabó lo que se daba. Este es el último post que escribiré en el blog (aunque siempre podría aplicar aquello de “nunca digas de este agua no beberé…ni este cura no es mi padre…ni esta p…”, bueno, mejor ya no sigo). El caso es que el descanso vacacional trae nuevas y, casi siempre, más acertadas perspectivas sobre las cosas, y creo que este blog ya ha cumplido su objetivo (para mí, quiero decir).

Además, ya había llegado a tener alguna vez esa sensación, en alguno de los conciertos que iba a relatar más tarde en el blog, de estar más pendiente de lo que iba a contar y qué adjetivos iba a usar, que de simplemente disfrutar del momento (“la maldición del escritor”). Esa intelectualización de la experiencia directa es, sin ninguna duda, uno de los callejones más estúpidos a los que uno puede conducir su psique. Es como ver hermosos paisajes pensando sólo en el encuadre de la foto. Es como confundir el mapa con el territorio, o comerse el menú en lugar de la comida. Después de haber leído docenas de libros de zen y taoismo, no habría aprendido absolutamente nada si me dejara caer en esa trampa a las primeras de cambio. Así que prefiero cambiar el blog (clausurándolo) antes que cambiar yo (meditando durante años y consiguiendo estar “presente” en el presente) :-)

Se me quedan en el tintero muchas entradas que tenía en la cabeza. Quería hablar: de iPop, el programa musical de La 2 (que dure muchos años); de mi gran descubrimiento acerca de que los discos que más me gustan no tienen canciones con letras de amor o son mínimas, mientras que los que les gustan a (casi) todas las chicas tienen mayoría de canciones de amor, y que eso crea el “musical divide”, la “brecha musical”, entre ambos, de la que no era consciente hasta ahora; quería hablar también de la Wilber-5, que me he empapado este verano con los resumenes en inglés de Shambala, la nueva fase en el pensamiento del filósofo Ken Wilber que definitivamente descubre las limitaciones de la “filosofía perenne” (pensamiento pre-moderno) así como de la ciencia (pensamiento moderno y post-moderno), y al mismo tiempo recoge sus grandes hallazgos y los junta en un marco conceptual consistente y convincente, que es el AQAL enriquecido con la “post-metafísica integral” y el “pluralismo metodológico integral” – personalmente, este nuevo modelo ya cubre el 90% de mis dudas e intuiciones anteriores, así que va por un muy buen camino (en cualquier caso, quería revisar mis entradas anteriores sobre religión y “filosofía perenne” que sin ser del todo desacertadas, están planteadas desde una perspectiva de comprensión más pobre). Bueno, pues de todo esto iba a hablar, pero ahora ya no, y la verdad es que no tengo ningún remordimiento, jeje. El tiempo es un recurso escaso, y las horas que dedicaba al blog las dedicaré a otras cosas más gratificantes (espero).

Hasta luego.

P.D: Si por una remota casualidad alguien ha seguido mi blog y si por aun una más remota casualidad le ha producido una impresión emocional o intelectuamente más elevada que la indiferencia, aunque sólo sea un poquito, no estaría mal que me pusiera un comentario a este post postrero. Me haría ilusión, sic.